Lectores y escritores
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EDUARDO RODRIGUEZ JIMENEZ.RELATOS BREVES
Micro-texto José Daniel Pérez Sosa
Los Gnomos Navideños
Relatos breves: Jennifer Pérez Suárez .
Hablemos de lo que me quita el sueño, tu mirada.
Una mirada puede decir muchas cosas y no decir nada al mismo tiempo.
Tu mirada no es tu amiga, porque tu mirada te delata, ella sabe cómo hablar sin decir una palabra, como gritar cuando necesitas ayuda y como decir te quiero cuando no salen las palabras de tu boca. Así es tu mirada.
No intentes engañarme nunca mirándome a los ojos, tu mirada y yo somos cómplices, nos hicimos amigas el día que me enamoré de ella y justo detrás estabas tú.
Cuando tengas ganas de llorar búscame, porque tu mirada y la mía se empaparán de lágrimas al mismo tiempo, porque ellas se necesitan, se apoyan.
No sé si mañana encontraré tu mirada en el mismo sitio de siempre, a la misma hora, mientras hacemos lo posible por no mirarnos, pero el hecho de no encontrarla no significa que no la vea.
Jennifer Pérez Suárez . Lo que me quita el sueño.
Hablemos de lo que me quita el sueño, tu mirada.
Una mirada puede decir muchas cosas y no decir nada al mismo tiempo.
Tu mirada no es tu amiga, porque tu mirada te delata, ella sabe cómo hablar sin decir una palabra, como gritar cuando necesitas ayuda y como decir te quiero cuando no salen las palabras de tu boca. Así es tu mirada.
No intentes engañarme nunca mirándome a los ojos, tu mirada y yo somos cómplices, nos hicimos amigas el día que me enamoré de ella y justo detrás estabas tú.
Cuando tengas ganas de llorar búscame, porque tu mirada y la mía se empaparán de lágrimas al mismo tiempo, porque ellas se necesitan, se apoyan.
No sé si mañana encontraré tu mirada en el mismo sitio de siempre, a la misma hora, mientras hacemos lo posible por no mirarnos, pero el hecho de no encontrarla no significa que no la vea.
Relatos Breves, Irene Viera Díaz.
En la radio sonaba una vez más Lucy in the sky with diamonds, un viejo tema de los Beatles. John, yacía en la cama, tumbado, mientras todo tipo de criaturas proliferaban a su alrededor. Estas aparecían y desaparecían intentando asustarle, pero él estaba abstraído, disfrutando una vez más de los efectos del ácido lisérgico. Pensamientos sin sentido rondaban su cabeza, cada vez eran más, y cada vez más extraños. De repente todas las criaturas desaparecieron, y solo la pudo ver a ella, la chica con los ojos de caleidoscopio. Estaba allí observándole, siempre lo había estado, y John siempre lo había sabido. Otra vez, otra vez, ella había aparecido sin avisar. John se incorporó, y en lo que duró su leve pestañeo ella ya había desparecido...
Relatos Breves. Mónica Bolaños
Volvió a la Estación de Francia de Barcelona después de 30 años y lo buscó con la mirada, sabiendo, que después de tanto tiempo era imposible que él estuviera allí esperándola como aquél día habían acordado. La gente iba y venía, golpeándola a su paso, cargados con maletas y ella allí parada, en espera de un sueño, una locura.
Y sus ojos toparon con un hombre que miraba a la gente al pasar con la misma insistencia y ansiedad que ella…y supo que era él, su primer amor. Él la descubrió y se quedaron mirando, llenándose con la imagen real del otro.
-Ya estás aquí. Te he estado esperando.- dijo él tomándola de la mano.
- Sí, he vuelto. Ha sido un camino muy largo.
