Lectores y escritores

En este apartado el protagonista es el lector y sus creaciones, EL LECTOR ESCRITOR, en su sentido más amplio; es decir, no sólo el lector de mis libros sino todo aquel que quiera enriquecer este rincón literario con sus textos. Envíalos a la dirección:

miguelangelguelmi.escribe.narramos14@blogger.com



En el "asunto" de tu correo escribe el título de tu composición, tu nombre y, si lo deseas, tu lugar de residencia. Ejemplo:





La luz en la niebla. Pedro Márquez. Gran Canaria.



Por último, escribe o pega el texto en el cuerpo del mensaje.



¡Y RECUERDA! Cuida la ortografía y los signos de puntuación.



¡BIENVENIDOS!

Los yernos. ORO. Máster

     Ahora mismo, mis hijas prefieren salir con algunos de estos chicos que sentarse en el sofá de mi biblioteca a disfrutar de una tarde maravillosa de lectura, como hago yo cada día. Ellas prefieren ir al parque con sus amigos y leer, al aire libre, junto a una Coca-Cola y un paquete de pipas, y debatir a su manera sobre las historias del libro que el moscón de turno acaba de arrancar de mi biblioteca.

       Espero que alguno de ellos nunca llegue a ser el padre de mis nietos. Porque sí, esa es una de mis mayores ilusiones: ser abuelo. Quiero tener un nieto o una nieta al que pueda sumergir en mi pequeño mundo de las letras para inculcarle el placer de leer. Quiero que aprenda leyendo, conmigo, que me haga preguntas, que leamos juntos fábulas al lado de una ventana después de comer y, sobre todo, quiero sentirme orgulloso cuando termine de leer su primer libro.

       Pero, visto lo visto, antes de que alguna de mis hijas se quede embarazada, tiene que llover mucho.

Los Yernos.DPS.Máster



 Quiero que mi mente se inunde con las historias que albergan mis queridos amigos de estantería. No estaría tan mal, después de todo, morir en una fantasía que mi cabeza a creado debido a las largas horas que he pasado deleitándome con ellos. Me sentiría como el famoso caballero idalgo...
En cuanto a mis hijas, creo que cuanto más lo desee yo, menos caso me harán al pedirles que cuiden de mi fortuna de papel. Supongo que será mucho pedir que alguno de los moscones llegue a ser tan entusiasta como yo en este sentido y pase a la siguiente generación la fuente de mi eterna felicidad.

Los yernos. Máster. CFV.

Las niñas han heredado de mí el gusto por el pasado. Ellas conservan sus recuerdos escrupulosamente. Ana, por ejemplo, tiene en su escritorio las cartas de amor. Son un rastro de breves historias que la van a convertir en una eterna monógama sucesiva. En cambio, Inés guarda en el gran álbum de fotos sus aventuras, sus amores e infidelidades.

En esta casa todos sabemos dónde almacenamos nuestras pasiones, pero los yernos… ellos prefieren echar mano de mi biblioteca.

Final de la historia. ZR-M

Finalmente, los mal educados se llevaron a sus casas parte de mi tesoro. Los restantes libros, luego de realizar una sumarísima selección, fueron a parar a la tienda de segunda mano más cercana.

La casa sale a subasta durante la semana presente. Esta noche dormiré en mi nuevo reinado, una habitación alquilada en una casa que pende de una montaña.

Luego, me daré una vuelta por esa tienda, tal vez pueda recuperar alguno de mis libros, de entre los que se venden por un euro.

Recortando. ZR-M

(Una chica sentada en la playa y una mesa)

 

"Una tarde de septiembre"

La marea sigue subiendo. Antes de marcharse, Teresa se sienta en la orilla con las piernas extendidas. Una ola le baña los pies, cierra los ojos y de nuevo le invade la imagen de su tía.

El tono dorado con el que se ha vestido el cielo para despedirse de este último domingo de septiembre, le recuerda a Teresa aquellas tardes asfixiantes de los veranos pobres de Madrid, en los que su tía sacaba de casa el sillón y su mesilla preferidos.

Ya sentada sobre la acera pelaba las manzanas de la merienda. Entre bocados planificaba un viaje a la costa, y de nuevo lo aplazaba para el año siguiente.

Teresa entierra los pies en la arena, mientras se reprocha que su tía falleciera sin conocer el mar.

no lo soñé- Pablo Sanjuan Montesdeoca

No lo soñé- Pablo Sanjuan Montesdeoca


Allá por las bajas montañas, e un pueblo marinero, de iglesia chica,
playa grande y gente sencillo. Dos únicas calles, una que sube a la
parte alta del pueblo y otra que baja, y de tierra, pues hasta allí
no ha llegado aun no ha llegado el modernismo, de cuando en cuando,
sobre todo de noche los burritos paseaban a su antojo.
Venían de las montañas cercanas, sucios, desaliñados, dando bruñidos y
rebuscando entre la basura. Comían cualquier cosa, desde las flores de
los jardines hasta los papeles y restos de comido que la gente
tiraban.
Eran tan atrevidos que bajaban hasta la misma orilla de la playa,
sobre todo al atardecer.
Los hombres del pueblo se sentaban en la pequeña plaza, situada en la
parte baja del pueblo, a mirarlos pasar y ya podían verlos caerse de
hambre o cansancio que ellos seguían tan campantes, tomando café,
alguna que otra copita de ron o coñac, charlando sobre lo que le paso
al marinero Juanito. "El burro" , mote impuesto por no saber leer ni
escribir, o jugando a las cartas. Les daba lo mismo que los burritos
dejaran la playa toda sucia después de comer.
De entre ellos destacaba un pequeño burrito de color gris con las
patas blancas. Su padre era un robusto burro de color gira oscuro, que
se preveía que era el jefe de la manada, su madre era de color blanco
y un poco enclenque. Las gente del pueblo no se podían creer como un
macho tan grande se había unido a una hembra tan endeblucha, pero de
esa unión nació ese burrito tan bonito. Ante el asombro de todo el
pueblo, solo un niño se podía acercar a ese burrito. Todos los demás
eran atacados por el padre y la madre.
Juanitillo era el nombre de ese niño y era el nieto de Juanito "El burro".
Se les veía jugar y correr juntos por la playa, y Juanitillo le
susurraba cosas a las grandes orejas del burrito, que lo hacia
cómplice de sus travesuras.
La modernización llego y trajo la desgracia al pueblo y un día, un
camión grande atropello y mató al burrito. El conductor esta tan
borracho que no lo vio y se los llevo por delante, pero lo peor de
todos que Juanitillo vio como mataban a su mejor amigo.
Juaniatillo se encontraba con tanta tristeza que sus padres tuvieron
que salir del lugar para siempre.
Juanitillo se había conbertido en Don Juan el maestro
Una día, Don Juan le confesó a su padre, ya viejo, el sueño que tenia
constantemente, su padre le confeso:
-Hijo mio, ese sueño que tienes, fue a ti a quien le paso. Tu eres
Juanitillo y el nieto de Juanito el burro.
No lo soñé, fue realidad.

el secreto Pablo Sanjuan Montesdeoca

El secreto – Pablo Sanjuan Montesdeoca

En las montañas casi nevadas, pues el invierno empezaba su época, y en
medio un rebaño de vacas que pastaban libremente por las praderas
de la montaña, apareció una pequeña canasta, y dentro un niño pequeño,
de no mas de dos meses, envuelto entre sabanas y un abrigo de oveja.
Solo tenia un collar colgado a su cuello con un anillo de oro que
tenia una inscripción "Solo uno" y el emblema de un león.
Un pastor, llamado Ambrosio, se lo encontró y si saber que hacer, le
dio leche recién ordeñada de vaca, pero como no podía criarlo, se lo
llevo a su hermana Diana y su marido, que vivían en las tierras bajas
y hacia mucho tiempo que estaban casados y no habían podido tener
hijos, Diana y su marido Cayetano, llamaron al niño David, pues habían
nacido en la religión católica, y siempre se preguntaban que secreto
escondía aquel anillo, con el mensaje "Solo uno".
Pero decidieron esconderlo y no decir nada a nadie por miedo a que le
quitaran al niño.
David creció, era el mas listo del colegio y aprendía mas rápido que
los demás. Siempre que podía se escapaba a las montañas con su pero
Bady a ver a su tío Ambrosio y para estar con las vacas. Esa vida de
las montañas le gustaba mucho mas que la del colegio, pero tenia que
hacer caso a sus padres.
Cuando David tenia 10 años, un comerciante llegado al pueblo contó que
el rey había muerto y no había dejado heredero legitimo al trono.
Solo había dejado un hijo que tuvo con una criada, y que debería ser
el nuevo rey.
También contó que los dos hermanos rey entraban en guerra para ocupar
el trono y que ambos estaban buscando el niño para matarlo. Diana y
su marido decidieron esconder el secreto hasta que David fuese mayor
de edad y entonces contarle la verdad, y que fuera él, el
que decidiera su futuro.
David a lo largo de su vida presentía algo, pues no entendía como de
unos padres morenos y de baja estatura, habían tenido un hijo rubio,
ojos azules, alto y robusto. Pero no le preocupaba porque era feliz
con la vida que le habían dado sus padres.
El regalo de David a los 18 años fue el anillo, y el secreto quedara
durante años.
Solo él sabe su futuro.