Lectores y escritores

En este apartado el protagonista es el lector y sus creaciones, EL LECTOR ESCRITOR, en su sentido más amplio; es decir, no sólo el lector de mis libros sino todo aquel que quiera enriquecer este rincón literario con sus textos. Envíalos a la dirección:

miguelangelguelmi.escribe.narramos14@blogger.com



En el "asunto" de tu correo escribe el título de tu composición, tu nombre y, si lo deseas, tu lugar de residencia. Ejemplo:





La luz en la niebla. Pedro Márquez. Gran Canaria.



Por último, escribe o pega el texto en el cuerpo del mensaje.



¡Y RECUERDA! Cuida la ortografía y los signos de puntuación.



¡BIENVENIDOS!

Creo que me sigue. Alba Cabrera. Gran Canaria

Llevaba aproximadamente 10 minutos caminando y a cada paso que daba más miedo sentía. Esos ojos desconocidos clavados en mi espalda y esas pisadas ruidosas y bruscas, me hacían ponerme cada vez más nerviosa.
El miedo se había apoderado de mi, por completo, sin embargo, mi paso cada vez era más apresurado. Había mirado unas tres veces para atrás y tres veces él, seguía ahí.
No podía lograr ver su cara, pues, la oscuridad de la noche me lo impedía y eso me hacía sentirme aún más insegura. 
Continué mi camino  y sin poder impedirlo comencé a llorar. Sentía miedo, agobio, nervio... jamás había deseado tanto llegar a casa.
De pronto sonó el despertador, todo había sido un sueño, un horrible sueño, sonreí al encontrarme en mi cama, segura y sin nadie que me hiciera sentir miedo, Todo había acabado.

Creo que me siguen. Lilian Godoy García. Gran Canaria.

Creo que me siguen.

Creía que era una chica normal, una adolescente sencilla y sin ningún tipo de problemas, hasta que un día al salir del instituto conocí a Ian, un joven que me impresionó desde en el momento en que lo vi. Me sonaba familiar, creía que ya lo había visto antes pero no conseguía acordarme, hasta que leí el periódico. Ian era el gran asesino de mi ciudad, el cual había secuestrado y matado a más de doce chicas con tan solo veinticinco años. Me asusté muchísimo y no se como, pero llegué frente a las oficinas de la policía. Subí aquellas escaleras pero en ese momento me arrepentí, sentí que alguien me observaba, así que me fui.

De vuelta a mi casa fui siempre mirando hacia atrás, porque sentía a alguien justo detrás de mí y entonces lo vi, delante de mí, era Ian, pero me sorprendió dirigiéndose a mí con la palabra hermana.  

Chaluite

¿Qué es un chaluite? Un chaluite es una especie de serpiente de dos cabezas y media, que come material escolar. Vive en los institutos y no puede tomar el sol, porque se vuelve verde y viscosa. Con lo cual pierde el control y se come lo que sea, ya sean personas o animales.
Los chaluites son animales que nacen de huevos.Su forma de reproducción es rozándose varios chaluites.
Cuando un chaluite se enfada, le salen plumas de las bocas de color arco iris. Los ojos se vuelven transparentes, y su cuerpo reptil encoje para avanzar a mayor velocidad hacia su presa. Cuando un chaluite se le dan mas de 350 mg de chocolates se vuelve loco. Empieza a crecer, se vuelve lila, y rompe edificios, coches, de todo. Lo mejor de los chaluites es cuando están durmiendo, porque están tranquilítos, absolutamente en silencio y sin molestar a nadie.

Creo que me persiguen. Samuel Ojeda Ojeda. Gran Canaria.

Aún recuerdo aquel verano y los hechos acontecidos en aquella casa. Era la casa de mis difuntos abuelos, y toda la familia se había reunido allí. Entre nosotros se encontraba mi hermano Roger. Roger era un adinerado empresario, y debía toda su fortuna al gran negocio que había montado en Internet, en una página de venta de coches de segunda mano.

Esa mañana, él había salido al jardín a tomar aire fresco. Se acercó a un imponente árbol, cargado de exuberantes frutos tropicales. En ese momento, al rozar con sus dedos las ramas, el estruendo de un disparo retumbó en el silencio.

Habían matado a mi hermano, y nadie nunca supo la razón. Sin embargo, ayer todos nos enteramos del motivo de su asesinato. Al parecer, aquella página de venta de coches usados servía de tapadera para una enorme red de tráfico de drogas.

Desde que conocí la noticia estoy inquieto, y es que desde hace unos meses dos hombres me acechan, me vigilan. No sé qué querrán de mí, pero creo que me persiguen.

Creo que me siguen. Guillermo Santana Bañolas. Gran Canaria

Creo que me siguen

 

De vuelta a mi casa comencé a notar una presencia detrás de mí. Poco a poco la oía más cerca, como si me estuviese acechando. Fui acelerando el paso cada vez más y más , ya que estaba bastante asustado de ir solo a esas horas de la noche. No quería mirar atrás, en lo único que pensaba era en continuar y llegar lo antes posible a casa.

Por el rabillo del ojo pude ver una sombra que pasaba por detrás rápidamente. Debido a su velocidad no pude diferenciar ninguna silueta, ni de lo que se podía tratar. Pero cada vez que yo aceleraba el paso, lo que fuese que había detrás de mí también aceleraba. Termine por echar a correr.

Al llegar a mi casa y cerrar la puerta tras de mí, mire por la mirilla pero no había nada. Lo que me perseguía había desaparecido o se había escondido. Tras darle vueltas en la cabeza un rato y refugiarme entre las sábanas no volví a pensar en ello.

Creo que me siguen. Francisco Javier Domínguez Suárez. Gran Canaria.

Y después de haberlos matado creo que me siguen, en ocasiones, me parece ver sus rostros y otras veces los oigo.

No tenía otra opción, necesitaba el dinero, sin embargo, debería haber buscado otro modo para pagar, no obstante, el daño ya está hecho. Nadie revivirá ni se levantará de su tumba.

Hoy en día, no me quedan deudas, aún así, la pérdida de mi familia me ha afectado, de nada sirve el dinero cuando no tienes a nadie que te apoye.

Después de sus últimas reflexiones y las apariciones de sus familiares, Héctor apareció muerto, en las mismas condiciones que sus progenitores. 

 

Creo que me siguen. Guillermo Santana Bañolas, Gran Canaria

Creo que me siguen

 

De vuelta a mi casa comencé a notar una presencia detrás de mí. Poco a poco la oía más cerca, como si me estuviese acechando. Fui acelerando el paso cada vez más y más , ya que estaba bastante asustado de ir solo a esas horas de la noche. No quería mirar atrás, en lo único que pensaba era en continuar y llegar lo antes posible a casa.

Por el rabillo del ojo pude ver una sombra que pasaba por detrás rápidamente. Debido a su velocidad no pude diferenciar ninguna silueta, ni de lo que se podía tratar. Pero cada vez que yo aceleraba el paso, lo que fuese que había detrás de mí también aceleraba. Termine por echar a correr.

Al llegar a mi casa y cerrar la puerta tras de mí, mire por la mirilla pero no había nada. Lo que me perseguía había desaparecido o se había escondido. Tras darle vueltas en la cabeza un rato y refugiarme entre las sabanas no volví a pensar en ello.