Lectores y escritores

En este apartado el protagonista es el lector y sus creaciones, EL LECTOR ESCRITOR, en su sentido más amplio; es decir, no sólo el lector de mis libros sino todo aquel que quiera enriquecer este rincón literario con sus textos. Envíalos a la dirección:

miguelangelguelmi.escribe.narramos14@blogger.com



En el "asunto" de tu correo escribe el título de tu composición, tu nombre y, si lo deseas, tu lugar de residencia. Ejemplo:





La luz en la niebla. Pedro Márquez. Gran Canaria.



Por último, escribe o pega el texto en el cuerpo del mensaje.



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¡BIENVENIDOS!

Ese extraño vecino del 5º. Daniel Ojeda Delgado (Sin fallos)

Estoy asustado, mi vecino lleva todo el día vigilándome. Es como si quisiera perseguirme hasta encontrar el momento preciso. ¿Para qué? Me pregunto. La respuesta a esta cuestión no la sé, pero no me gusta ser perseguido por nadie, y menos por ese psicópata amargado. Puede que todo esto sean paranoias mías, es decir, ¿y si solo estuviera en mi cabeza? Puede que simplemente esté loco, sin embargo no pienso despistarme ni un solo momento.

Mis padres me advirtieron en su día que ese vecino no era una persona normal, en otras palabras, su forma de actuar y pensar no era la correcta. Sin embargo decidí quedarme a vivir en este lugar. Me equivoqué, claramente.

Me he dado cuenta de que solo tengo dos opciones: o me quedo en este sitio y estoy en peligro, o me voy a empezar de cero en otro lugar.

Puesto que mi vecino ha dejado de seguirme regresaré a mi piso. Si lo veo de nuevo persiguiéndome  me dará un infarto, en otras palabras, me dará un susto tremendo.

 

O.C.C. Copulativa

O.C.C. Adversativa                       ... Nexo

O.C.C. Disyuntiva

O.C.C. Explicativa                           

Miriam Rodríguez Déniz. El extraño vecino del sexto.

Era viernes ya, llevaba toda la mañana pensando que hacer el fin de semana. Mi vecino del sexto piso seguía arreglando su casa y su hija mayor se estaba quedando en mi habitación sin embargo, no en mi cama. Tenía un hermano de mi edad con ojos azules aunque, no era rubio. Estoy dudando entre ir a su casa a verlo o esperar que el traiga a su hermana. Me desespera la idea de no verlo hoy osea que, optare por ir a su casa. Su piso estaba en reformas y era peligroso ir por eso teníamos que pasar por la escalera de incendio en otras palabras, la primera y última vez que subía. Allí estaba él, aunque la sorpresa que me lleve no fue de mi agrado.... No era lo que me imaginaba, no era su hermano.








Copulativa-Explicativa-Disyuntiva-Adversativas

Ese extraño vecino del 5º. Daniel Ojeda Delgado

Estoy asustado, mi vecino lleva todo el día vigilándome. Es como quisiera perseguirme hasta encontrar el momento preciso. ¿Para qué? Me pregunto. La respuesta a esta cuestión no la sé, pero no me gusta ser perseguido por nadie, y menos por ese psicópata amargado. Puede que todo esto sean paranoias mías, es decir, ¿y si solo estuviera en mi cabeza Puede que simplemente esté loco, sin embargo no pienso despistarme ni un solo momento.

Mis padres me advirtieron en su día que ese vecino no era una persona normal, en otras palabras, su forma de actuar y pensar no era la correcta. Sin embargo decidí quedarme a vivir en este lugar. Me equivoqué, claramente.

Me he dado cuenta de que solo tengo dos opciones: o me quedo en este sitio y estoy en peligro o me voy a empezar de cero en otro lugar.

Puesto que mi vecino ha dejado de seguirme voy a regresar a mi piso. Si lo veo de nuevo persiguiéndome  me mandará al hospital de golpe, en otras palabras, si vuelve a aparecer cerca de mí me da un infarto.

 

O.C.C. Copulativa

O.C.C. Adversativa                       ... Nexo

O.C.C. Disyuntiva

O.C.C. Explicativa                           

Ese extraño vecino del 5º. Daniel Ojeda Delgado


Ese extraño vecino del quinto. Guillermo Santana Bañolas

Como ya era costumbre, el molesto sonido del despertador me despertaba. Tras levantarme me tomaba el desayuno, pero no antes de hacer la cama. El vaso de leche con gofio y un buen bocadillo son parte indispensable de mi desayuno. Luego realizaba algunas de mis tareas matutinas, para después estar activo durante el día. Mientras yo realizaba esta especie de de ritual todas las mañanas, el vecino del quinto me observaba desde su ventana, tratando de que no me diese cuenta de que me expiaba, en otras palabras intentando, observarme con el mayor disimulo posible. Pero yo siempre supe que el me observaba, pero nunca llegue a decirle nada al respecto.

Después continuaba con mi rutina me vestía y salía al trabajo mientras observaba el periódico a mi estilo, es decir, fijándome únicamente en las cuales su encabezado llamaban mi atención. Siempre el vecino del quinto y yo coincidíamos a la salida del edificio, nunca pensé que fuese coincidencia ya que eras así día tras día.

Al salir del edificio tomaba la decisión de si coger el coche o la bicicleta para ir al trabajo, y tas elegir ponía rumbo y me olvidaba de mi extraño vecino por el resto del día. Así eran todos los días, incluso fines de semana. Poco a poco comencé a sentirme incomodo con la constante atención que me prestaba.

 Hasta que un día esto repentinamente acabo, nunca supe si mi vecino se había mudado o había muerto.

Siempre me quede con esa duda, pero nunca la pude resolver ya que no lo volví a ver.

Texto romantico Guillermo Santana Bañolas

Era un noche perfecta, la luna brillaba deslumbrante en el cielo, como si de un sol se tratase. Noche ideal para hacerlo, para escarparme con mi gran amor. No era casualidad que la noche estuviese perfecta para culminar el fin de un día en el que si todo salía bien también sería perfecto.

Lo único que me faltaba era ella, camino a su cas mientras trataba de que nadie me reconociese y se diese cuenta de mis planes imaginaba su rostro y su cuerpo. Mientras mas lo pensaba mas ganas de que llegara el momento de marcharnos me entraban.

Pero yo lo sabia en una parte de mi mente siempre haba sabido que eso no podría acabar bien, y así sucedió al llegar a la casa de mi amada y trepar por las enredaderas hasta su balcón, entrar por la ventana sigilosamente. no me podía esperar lo que me ocurriría, el padre de la que seria mi esposa si conseguía escapar con ella se encontraba en la puerta de la habitación esperándome con dos grandes guardias armados. Nada más entrar fui aprisionado y poco mas tarde supe porque, el se había enterado de nuestros planes ya que varias personas nos habían visto juntos hablando sobre el tema un par de días antes y tras saberlo solo tuvo que presionar un poco a su hija para que se lo contase.

Tras explicarme todo esto no me dejo ni un segundo para hablar rápidamente saco su arma de la funda apuntó a mi sien y tras pronunciar las palabras “nunca te iras con mi hija, ya no” apretó el gatillo, segundos antes de apretar el gatillo pude ver el rostro de mi amada que asomaba por una rendija de la puerta que estaba entreabierta , sus lagrimas le corrían rostro abajo.

Texto Romántico. Guillermo Santana Bañolas

Era un noche perfecta, la luna brillaba deslumbrante en el cielo, como si de un sol se tratase. Noche ideal para hacerlo, para escarparme con mi gran amor. No era casualidad que la noche estuviese perfecta para culminar el fin de un día en el que si todo salía bien también sería perfecto.

Lo único que me faltaba era ella, camino a su cas mientras trataba de que nadie me reconociese y se diese cuenta de mis planes imaginaba su rostro y su cuerpo. Mientras mas lo pensaba mas ganas de que llegara el momento de marcharnos me entraban.

Pero yo lo sabia en una parte de mi mente siempre haba sabido que eso no podría acabar bien, y así sucedió al llegar a la casa de mi amada y trepar por las enredaderas hasta su balcón, entrar por la ventana sigilosamente. no me podía esperar lo que me ocurriría, el padre de la que seria mi esposa si conseguía escapar con ella se encontraba en la puerta de la habitación esperándome con dos grandes guardias armados. Nada más entrar fui aprisionado y poco mas tarde supe porque, el se había enterado de nuestros planes ya que varias personas nos habían visto juntos hablando sobre el tema un par de días antes y tras saberlo solo tuvo que presionar un poco a su hija para que se lo contase,

Tras explicarme todo esto no me dejo ni un segundo para hablar rápidamente saco su arma de la funda apuntó a mi sien y tras pronunciar las palabras “nunca te iras con mi hija, ya no” apretó el gatillo, segundos antes de apretar el gatillo pude ver el rostro de mi amada que asomaba por una rendija de la puerta que estaba entreabierta , sus lagrimas le corrían rosto abajo.