Lectores y escritores

En este apartado el protagonista es el lector y sus creaciones, EL LECTOR ESCRITOR, en su sentido más amplio; es decir, no sólo el lector de mis libros sino todo aquel que quiera enriquecer este rincón literario con sus textos. Envíalos a la dirección:

miguelangelguelmi.escribe.narramos14@blogger.com



En el "asunto" de tu correo escribe el título de tu composición, tu nombre y, si lo deseas, tu lugar de residencia. Ejemplo:





La luz en la niebla. Pedro Márquez. Gran Canaria.



Por último, escribe o pega el texto en el cuerpo del mensaje.



¡Y RECUERDA! Cuida la ortografía y los signos de puntuación.



¡BIENVENIDOS!

Creo que me sigue .Esther Alonso Guerra . Gran Canaria

Aquella tarde decidimos adentrarnos en uno de los senderos más verdes y dejar atrás el ruido que reinaba en la zona de las mesas . El camino se volvía más mágico a cada paso que dábamos . Justo cuando pasábamos por el tramo más estrecho pude oír un susurro , lo que me puso muy nerviosa . Al girarme no vi a nadie  pero tuve la sensación de que había alguien allí .Dos minutos después volví a oír que una voz me hablaba al oído aunque no pude entender lo que decía . En ese momento salimos corriendo hasta que vimos a un hombre que resultó ser el guardabosques . Él nos contó que mucha gente reaccionaba de la misma manera y que él también solía escuchar susurros . Pero a diferencia de las historias de terror esta no tenía una explicación .

Creo que me persiguen. Miriam Rodríguez Déniz. Gran Canaria.

      Me levanté, miré a mi alrededor y no había nadie, pero mis sensaciones me decían que alguien había estado ahí, en mi habitación. ¿Fue en sueños o en la vida real?.

      Pero yo sentía que alguien me seguía. Pude ver que era alto y delgado, pero no se le apreciaba su rostro. Me miró y cuando me dirigí a él desapareció sin dejar rastro o eso creí yo. De repente me sorprendió una sombra al cruzar por el pasillo, no sabía porque estaba ahí, nunca antes lo había visto. Mi intuición era, que no quería hacerme daño, es más, parecía que me protegía. Entonces descubrí que era él, el hombre que aparecía en todos mis sueños.

Creo que me persiguen. Tamara Niedergesass Herrera. Gran Canaria.

Era una esplendida mañana de verano. El cielo estaba muy azul, no había nubes y una suave brisa bajaba un poco la intensidad del calor.

Mi barriga rugía de hambre, así que decidí salir a comprar pan. En la calle no había nadie, solo las docenas de gatos callejeros que habitaban en ella. Caminaba por la calle tranquila cuando comencé a sentirme observada, y era extraño porque no había nadie.

Compre dos grandes barras de pan y empecé la vuelta a casa. La extraña sensación seguía, sentía alguien tras de mí. Camine mas y mas rápido, pero el camino parecía que nunca iba a terminar.

Al finalizar la cuesta pare, mire atrás y vi al causante de mi locura. Allí estaba él, con su larga melena dorada, observándome. Me contemplaba quieto, sentado sobre el asfalto. Era un gran león. Se acerco a mí, se dispuso a comerme, pero todo se volvió oscuro. Abrí los ojos y estaba en mi cama, todo había sido un sueño.

Creo que me persiguen. Cristina Castellano Díaz. Gran Canaria.

Era  una cálida tarde de verano, en la cual, yo iba caminando por la calle en busca de algo en lo que entretenerme, cuando de repente, sentía que había alguien que me seguía. En varias ocasiones, miré haber si veía a alguien, pero no vi nada. Víctima del terror, busqué algún lugar en el cual ocultarme, pero aún así sentía que me miraban como si alguien estuviese investigándome o algo similar.
 En varios momentos, llegué a plantearme que era un producto de mi imaginación, pero tras varios días, con la misma sensación decidí actuar, tenía que buscar la forma de averiguar qué era lo que estaba pasando. Hablé con un amigo que era policía, pero me dijo que serían cosas de la imaginación y que como se suele decir, la imaginación te juega malas pasadas. Tras varios meses de investigación, no he hallado la respuesta, pero algún día la hallaré.

Creo que me siguen. Nayara Álamo. Gran Canaria

Como cada viernes, me preparo para salir con mis amigas, dar una vuelta por el barrio, charlar de que haremos el fin de semana y que ropa ponernos, así cada viernes.


Este fin de semana habíamos pensado en hacer una acampada, cada una llevaría algo para comer, también habíamos pensado en pasear bajo las estrellas y la luna.


Al día siguiente estábamos preparadas, por suerte llegamos al medio día. Nos dio tiempo a colocarnos en un buen sitio, y preparar bien las casetas, todo preparado nos dispusimos a dar un paseo, ya que estaba a punto de anochecer.


Después de un largo paseo, nos paramos a contemplar la luna, se veía muy clara junto a todas las estrellas, era hermoso. De vuelta a las casetas cuando sentimos que nos perseguían, nosotras continuamos ignorando esa presencia.

 Hasta que saltó de entre los arbustos un pequeño conejo blanco. 

Creo que me siguen. Jeanette Almeida Rodriguez. Gran Canaria

Eran las once de la noche y me encontraba en Telde con mis amigos, pasaron las horas sin darme cuenta y cuando me dio por mirar el reloj eran las cuatro de la mañana, lo primero que pensé fue ` mi madre me va a matar´ entonces me despedí rápidamente y me fui caminando a la parada de autobús más próxima, bueno el camino era largo y no tenía el móvil para escuchar música así que comencé a pensar en mis cosas, hasta que un ruido me asustó, comencé a caminar más rápido y a mirar hacia atrás pero no veía nada, ¿Serían paranoias mías o de verdad me estarían siguiendo? Cuando llegué a la parada me tranquilicé y allí estaba mi madre esperando y dí las gracias por que estuviese allí pero antes de entrar en el coche me pregunté a mi misma, ¿Por qué creo que me siguen?  

Creo que me siguen. Jeanette Almeida Rodriguez. Gran Canaria

Eran las once de la noche y me encontraba en Telde con mis amigos, pasaron las horas sin darme cuenta y cuando me dio por mirar el reloj eran las cuatro de la mañana, lo primero que pensé fue ` mi madre me va a matar´ entonces me despedí rápidamente y me fui caminando a la parada de autobús más próxima, bueno el camino era largo y no tenía el móvil para escuchar música así que comencé a pensar en mis cosas, hasta que un ruido me asustó, comencé a caminar más rápido y a mirar hacia atrás pero no veía nada, ¿Serían paranoias mías o de verdad me estarían siguiendo? Cuando llegué a la parada me tranquilice y allí estaba mi madre esperando y dí las gracias por que estuviese allí pero antes de entrar en el coche me pregunte a mi misma, ¿Por qué creo que me siguen?