Lectores y escritores

En este apartado el protagonista es el lector y sus creaciones, EL LECTOR ESCRITOR, en su sentido más amplio; es decir, no sólo el lector de mis libros sino todo aquel que quiera enriquecer este rincón literario con sus textos. Envíalos a la dirección:

miguelangelguelmi.escribe.narramos14@blogger.com



En el "asunto" de tu correo escribe el título de tu composición, tu nombre y, si lo deseas, tu lugar de residencia. Ejemplo:





La luz en la niebla. Pedro Márquez. Gran Canaria.



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¡BIENVENIDOS!

Solo tres palabras

SOLO TRES PALABRAS - Pablo Sanjuán Montesdeoca

Solo tres palabras: Paz. Amor, Libertad.
Tres sentimiento que el mundo ansia, este mundo lleno de guerras,
egoísmos envidias….
Podemos hablar de paz social y buenas relaciones entre los grupos,
clases o estamentos sociales dentro de un país. En el plano personal,
la paz interior, exento de cólera, odio y sentimientos negativos.
La palabra amor, incluye una gran cantidad de sentimientos diferente,
desde el deseo pasional y de intimidad hasta el amor familiar y el
amor platónico.
Libertad, capacidad que posee el ser humano de poder obrar según su
propia voluntad, a lo largo de su vida. Libertad, que permite al
hombre decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también
responsable de sus actos. En caso de que esto no se cumpla hablaríamos
de libertinaje.
Solo con estas tres palabras paz, amor, libertad, nuestro mundo seria diferente.

Justo encima de mí. Judith Moreno Moreno. (Gran Canaria).

              Justo encima de mí, viven dos vecinos extremadamente molestos, y por no hablar de su pero. Me paso las noches en vela porque ladra demasiado. Cuando lo trajeron por primera vez me pareció monísimo, un cachorrito grandané verdaderamente lindo. Pero esa imagen tan tierna se me borró de la mente cuando noche tras noches se ponía a llorar.
       Al cabo de dos meses dejó de llorar por las noches, y yo empezaba a dormir tranquila. Cuando un día a las seis de la mañana empieza a ladrar de tal manera que tuve que subir a la planta alta y quejarme, ya no aguantaba más. 
       Lo peor que hice fue tocar el timbre. La puerta se abrió y el tremendo grandané saltó sobre mí y me tiró al suelo, acabé llena de babas y ni si quiera pude decirle a mis queridos vecinos que en las tiendas de mascotas vendían bosales, para evitar dolores de cabeza.
       Pronto llegó el verano y mis vecinos se fueron de vacaciones, un mes de gloria para mis oídos.
       Al volver de vacaciones el perro de mis vecinos resultó ser una hembra, y estaba embarazada, por si me molestaba un perro, a saber cuántos más vendrán.
       Aquellas criaturas no tardaron en nacer y los iban a regalar todos. ¡Qué alivio!. A las semanas de nacer me entró curiosidad por verlos y subí a casa de mi vecino. Eran preciosos. Qué bonitos eran de chiquititos. Allí pasé un par de horas jugando con ellos.
       Esa noche mis vecinos estaban muy preocupados porque uno de los cachorros había desaparecido.
       A eso de las dos de la mañana, mientras yo dormía noté un cosquilleo por mis piernas y dí un brinco. Me puse a buscar entre las sábanas y el cachorro perdido era un nuevo inquilino en mi casa.
       No quise despertar a mis vecinos, así que por la mañana antes de ir a la universidad llevé al cachorro a su respectiva casa.
       Al volver de la universidad mis vecinos me dejaron un paquete y una nota en la puerta de mi casa. La nota decía, palabras textuales: "nos vamos a mudar a una casa más grande porque decidimos no separar a los cachorros de su madre, muchas gracias y aquí te dejamos un regalo al que le gustaste desde que te vio. Besos. Familia Jonshon.
       Abrí el paquete y empecé a llorar, pero no de alegría, sino de tristeza. En mi vida había tenido que responsabilizarme de nadie a parte de mí y menos a un perro molesto, ruidoso y muy grande en pocos meses. Me había tocado la lotería y sin jugarla.
       Tuve que aprender a cuidar de alguien y darle cariño. La verdad es que le empecé a coger cariño y terminé acostumbrándome a Brutus, mi querido grandané.

Sólo tres palabras. Judith Moreno Moreno (Gran Canaria)

              Sólo tres palabras hacen falta para que todo el mundo se derrumbe a tus pies. La frase que nadie desea oír cuando está enamorado, a no ser que salga de su boca.
       Cuando el amor se acaba, ellas le hacen saber al mundo que es verdad, que ya no hay vuelta atrás, que ya nada volverá a ser como antes. Al escucharlas bajas de las nubes, te das cuenta que esa persona ya no quiere formar parte de esa montaña que te hace llegar a la cima, y lo único que te queda es su mísera última sonrisa. Te promete una amistad cuando su amor se acaba, pero sabes que nunca podrás ser amigo de alguien que amas.
       Las palabras "tenemos que hablar", dan miedo y sufrimiento, tu corazón se estremece al oírlas y notas el dolor, lo sientes. Porque ¡está ahí!, y te acuerdas que tienes corazón, roto además.

Solo tres palabras. Ylenia Moreno Suárez. 4ºB

Solo tres palabras.


Nunca me han gustado demasiado las despedidas... es más, las odio.

Cuando encuentras a alguien con quien te encanta pasar el tiempo, que te entiende como muy poca gente lo hace, que aunque te resistas, siempre consigue sacarte una delicada sonrisa cuando lo menos que te apetece hacer es sonreír sino llorar... llega el día en que te ves obligada a dejarlo marchar, a dejarlo atrás... ¿o quién sabe, a lo mejor es él quien te deja atrás a ti?

Pero bueno, el caso es que se tienen que despedir, con la esperanza de volverse a ver algún otro día.

Siempre recordaré aquel coche que lo alejó de mí...

Después de aquel precioso y triste beso de despedida se metió en el coche, y pegado al cristal decía: "no me olvides nunca, yo siempre te llevaré conmigo..."

A lo que yo le respondí: "descuida mi amor, jamás lo podré hacer... nunca te olvidaré"

Recuerdo como mis lágrimas resbalaban por mi barbilla hasta desaparecer.

Mientras yo... quedando como una estúpida atrás; agitando la mano, con una falsa sonrisa en mi cara mientras él a lo lejos no se daba cuenta de todas las lágrimas que derramé por mis mejillas...

Sólo diré que lo único que mis labios musitaban eran tres palabras: "te quiero mucho".

 

La citopeca. Ylenia Moreno Suárez. 4ºB

La citopeca


Aún recuerdo aquellas tardes que solíamos pasar sentadas en aquel banquito del hermoso jardín de la abuela...

Todo lo que nos contábamos se me ha quedado grabado en mi mente sin importar todos los años que han pasado.

Tu risa, tus gestos, tu forma de hablar, de vestir... la extraña manía que tenías de hacer muecas con la cara a la vez que mi risa desternillante gritaba al viento...

Siempre recordaré cómo conseguías hacerme rabiar pero reír a la vez, sólo tú has sido capaz de hacerlo.

Desde que recuerdo tener el suficiente uso de razón, jamás he encontrado ni un solo día que no estuviésemos juntas...

Compartíamos todo... pensamientos, emociones, alegrías, tristezas, enfados, opiniones, gustos... bueno, compartíamos gustos porque lo teníamos todo igual... ropa, zapatos, juguetes... todo.

No podíamos tener nada diferente... ¿te acuerdas de todas las perretas que nos cogíamos desde que a una de las dos nos daban algo diferente a la otra? Ja ja ja, debía ser todo exactamente igual.

También recuerdo aquellas noches en que las charlas eran interminables... siempre acabamos durmiéndonos y si no, simplemente no dormíamos.

Que sepas que aún guardo aquel osito de peluche azul emborronado de chocolate, y también me acuerdo del cabreo que me cogí cuando me lo sumergiste en aquella taza de cacao hirviendo.

Casi me da algo, era mi muñeco favorito... aún lo sigue siendo, y más después de todo lo que pasó... representa para mí una gran importancia sentimental.

Guardo todas y cada una de tus camisetas, ya desgastadas de tanto ponérmelas para dormir, no soporto dormir ni una noche sin ellas... es una forma que tengo de sentirte cerca.

Las libretas llenas de tus garabatos, las fotos... todas y cada una que nos hemos sacado están guardadas bajo la mayor de las seguridades... ante cualquier error o eliminación.

No soportaría quedarme sin ellas... es lo poco o único que me queda de ti; de todos los momentos que vivimos juntas.

Que sepas también que jamás he olvidado esos secretitos de niñas que nos confesábamos a escondidas y muy bajito por miedo a que nos oyera alguien...

Jamás rebelaría uno de nuestros secretos a nadie... todo quedó y queda entre tú y yo.

No hay ni un solo día en que no me acuerde de ti, de todo lo que te extraño... de la tanta falta que me haces.

Se me olvidaba, que sepas que sigo hablando con aquel chico tan especial al que tú querías tanto... no sabes todas las lágrimas que derramamos juntos el día de tu despedida.

Bueno... que solo quería que supieras que nunca te he olvidado, que jamás podré hacerlo.

Que seguirás siendo mi niña favorita toda la vida.

Y que no, tampoco me olvido de todos nuestros motes y nombres especiales... los que nos poníamos para cada ocasión.

Recuerda, siempre... mi citopeca más linda.

Solo tres palabras. Juanfra Rodriguez Nuez. Gran Canaria

Cuando me dijistes que lo mejor era darnos un tiempo, sentí como que el mundo se me venia encima, pero como de costumbre me quede tal cual, no hice ni una mueca delante de ti simplemente te dije tres palabras con toda la sinceridad del mundo: Yo te esperare.. No tengo claro que vuelvas, pero se que siempre voy a estar ahi contigo. Sueño con que un dia todo vuelva a ser lo que fue, porque desde el dia que empezamos, queria pasar las navidades contigo, el fin de año contigo, este san valentin contigo, pero cada vez lo veo mas dificil que eso sea así. Cada dia que pasa y te veo reir me siento muy feliz, pero a la vez me siento el hombre mas desaforunado del mundo, por haberte tenido y ahora perdido, no puedes imaginar la falta que me haces, las ganas de contarte todo lo que pienso y siento, pasarme horas hablando contigo por telefono sin importarme el tamaño de la factura al final del mes. Me muero de ganas de volver a sentir esa sencación de estar en lo mas alto cuando estoy contigo, besar tus labios, mirarte a los ojos y hablarte muy bajito cerca del oido, oirte reir, que me cuentes tus preocupaciones, tus cosas, todo. La verdad que al escribir esto se me hace un nudo en la garganta y siento tristeza, y me da igual que la gente lo lea y opine, no tengo porque ocultar todo lo que llevo por dentro y todo lo que siento por ti. Si pudiera bajarte una estrella del cielo lo haría sin pensarlo dos veces, porque te quiero. Y si tuviera el naufragio de un sentimiento, seria un velero en la isla, de tus deseos.

Cuando suene el telefono. Juanfra rodriguez Nuez. Gran Canaria

Todos los días espero que suene mi telefono y escuchar su voz, espero que cuando eso ocurra, todo sea como al principio cuando no importaba nada, ni nadie. Pero cada dia que pasa, mis esperanzas de que suene el telefono son menores, te noto distante cuando te veo, fría,sin ganas de tan siquiera mirarme. Pero yo se que cuando estamos solos tu y yo, todo eso cambia. Alfinal tuve que perderte para darme cuenta de mis fallos, pero cuando quise arreglarlo todo ya era demasiado tarde y la situación ya era irrebersible, de momento no había vuelta a atrás, simplemente te fuistes y poco a poco fuimos perdiendo hasta las ganas de hablar, pero que te voy a replicar yo, si el culpable soy yo. Cuando suene el telefono y seas tu, te dire todo lo que siento, todo lo que pienso y lo enamorado que estoy de ti. Aunque todo fue muy rapido,fue suficiente para darme cuenta de que te quiero a mi lado. Espero que suene de una vez el telefono, pero quien sabe si lo haras y te atreveras a llamarme, solo tu lo sabes y solo tu sabes lo que siento por ti.