Lectores y escritores

En este apartado el protagonista es el lector y sus creaciones, EL LECTOR ESCRITOR, en su sentido más amplio; es decir, no sólo el lector de mis libros sino todo aquel que quiera enriquecer este rincón literario con sus textos. Envíalos a la dirección:

miguelangelguelmi.escribe.narramos14@blogger.com



En el "asunto" de tu correo escribe el título de tu composición, tu nombre y, si lo deseas, tu lugar de residencia. Ejemplo:





La luz en la niebla. Pedro Márquez. Gran Canaria.



Por último, escribe o pega el texto en el cuerpo del mensaje.



¡Y RECUERDA! Cuida la ortografía y los signos de puntuación.



¡BIENVENIDOS!

Time Squash. Dramatizamos

Decoración: una luna, una tienda de animales, una calle y su nombre (Time Squash)
-         Buitre: ( acción de coger un disco volador y chocarse con Machupichu). ¡Hola Machupichu! OH!! ¡ Cómo mola tus " Hall Star del 85 ! ".(Pequeña pausa) ¿te has enterado de la misteriosa muerte de las hermanas ardillas?
-         Mono: Sí, ¿qué te parece si lo investigamos juntos?.Vamos al armario a ver si los gatos saben algo.
( Acción de abrir el armario )
-         Buitre: ¡El pulpo Poul! (cara de asombro).
-         Pulpo: ¡ OH quillo que pasa!
-         Buitre y mono: ¡no vengas con cuentos, tú sabes lo qué ha ocurrido!. ¡Las hermanas ardillas han muerto!.
-         Pulpo: ¡Yo no tengo nada que ver…, lo juro por mis tentáculos!. El Federer tiene la culpa, decía que cantaban mal.
-         Mono: ¡ya tenemos principal sospechoso!. Vamos a contarle a Dog James Dog lo que hemos descubierto!.
-          Buitre: ¡Está durmiendo , no me lo puedo creer!. A éste lo despierto yo a soplidos! (gesto con el secador).
-         Dog: Machupichu y Buitre ¡qué hacéis aquí!.
-         Mono: Las hermanas ardillas han muerto, Roger Federer las odiaba y el pulpo no sabe nada.! Ayúdanos en la investigación !.
-         Dog: ¡ No seáis pesados!, me he retirado de la investigación (ring, ring). ¡Chicos, tengo que contestar! (silencio) . ¡Hola File, ¿ yo el próximo protagonista de Toy Story 4?. ¡Genial!. Me voy chicos, me necesitan.
-         Buitre: Machu…¿qué vamos hacer ahora?
-         Mono: ¡ Vamos a buscar en Internet a ver si encontramos los síntomas que encajen con la muerte de las ardillas!
-         Buitre: ¡ Bingo! Los síntomas encajan con las consecuencias de ingerir una mermelada caducada, ahora sólo nos falta encontrar el recipiente maligno.
-         Mono: ¡No hueles eso! Es la fragancia de Hugo Boss for woman, la que se ponía una de las hermanas ardillas. ( Imitación de oler mientras anda).
-         Buitre: Mira, Machu, es la mesa de los jefes.
(Escena de un sofá y un televisor).
-         Angelina Jolie: ¡nooooooo! ¡ me he olvidado el bolso en la tienda cuando cerré está tarde !   y dentro llevaba una mermelada caducada.
Escenario 1
-         Buitre: ¡ya se lo que ha ocurrido! Dentro del bolso de la jefa estaba el bote de mermelada, las hermanas tuvieron que encontrarlo y comerse su contenido.


Sara Jane Álvarez, Desiree Gómez, Virginia Rodríguez, Loly Santacruz, Laura Almeida

La gran sorpresa

La gran sorpresa (dramatización)
Margarita: M
Joaquín: J
Ana: A
Carlos: C

(En el coche)
-          M: ¡Ay, Joaquín! La boda de tu hermana se nos echa encima y nosotros si comprarle el regalo.
-          J: ¡Ya coño, Marga! No me estés estresando que tenemos casi una semana por delante.
-          M: Es que mi niño si espero por ti me da las uvas.
-          J: Venga vamos a ver si encontramos algo en IKEA.
(En IKEA)
-          M: Mira Joaquín, que monada este comedor, al salón de tu hermana le vendría como anillo al dedo.
-          J: No seas cursi, vamos a elegir este que es de estilo rústico y a mi hermana le va a gustar más.
-          M: ¡Ay de verdad! Tu hermana es un poco antigua pero bueno te voy a hacer caso, vamos a llevarle este.
(En la casa de los novios)
-          A: Tengo un nudo en el estómago que no puedo ni desayunar, ¡no me puedo creer que haya llegado el día!
-          C: Tranquila mi vida, todo va a salir bien. ¿Quieres que te prepare una tila?
-          A: Vale, mientras me la preparas yo llamo a los Beckham para preguntarles cómo van lo últimos detalles de la celebración en el yate.
-          C: ¡Ana! La tila ya está preparada, ven, vamos a desayunar juntos y así me cuentas lo que te ha dicho Vicky.
-          A: Me ha dicho que todo está listo.
-          C: Ves, pues ya puedes relajarte.
-          A: La verdad que si, ya me siento mucho más tranquila. ¡Ay! Ya son las once, me tengo que ir a la peluquería que llego tarde.
-          C: Vale, yo también me voy a casa de mi madre, nos vemos luego en la iglesia.


(En la iglesia)
-          J: ¡Qué guapa está mi hermana! Pa` un día que se arregla…
-          M: Si esta guapa pero…. es fiel a su estilo antiguo.
-          J: Vaya retahíla que está echando el cura, ¿cuándo acaba esto?
-          M: Ay sí, estoy deseando que termine para ir a la celebración y ver la decoración del yate.
(En el coche, dirección al yate)
-          M: Joaquín, no te despistes, en la siguiente salida gira a la derecha.
-          J: ¡Ñoo! Qué grande es el barco, yo me lo imagina más chico.
(En el yate)
-          M: Ves, te lo dije, por fuera muy bonito peor por dentro deja mucho que desear.
-          J: Déjate de criticar que ya están aquí los novios.
-          M: No es por criticar, pero, ¿tú no ves a tu hermana más gorda?
-          J: Pues ahora que lo dices, tienes razón, la veo un poquito más hinchada.
-          M: ¡Venga! Vamos a ver lo que les han regalado.
-          M ¡Chacho y eso tan grande! ¿Qué será?
-          A: No te desesperes cuñada, que ahora lo abro y lo vas a ver.
-          M: Ay ábrelo que estoy impaciente.
-          C: Una fitball, ¿para qué quieres tu eso?
-          A: Cariño esto me ayudará a realizar los ejercicios de preparación al parto.
-          C: ¿Estás embarazada?
-          A: Si cariño, te quería dar una sorpresa.

Las chicas especiales

Dramatización: La llave de la felicidad.

Dramatización:   "La llave de la felicidad"

* ESCENA 1, "Dormitorio Señores Rodríguez":

- Eva: ¡Ay cariño! Me siento tan mal por no poder darte un hijo, que a veces no quiero ni que me toques...
- Antonio: ¿Vas a seguir con eso? Ya buscaremos una solución.


(Antonio se va a hablar por el mv)

- Antonio: ¡Buenos días! Era para confirmar la compra de dos billetes a Brazil a nombre de Antonio. Vale muchas gracias.
¡Eva! ¡Prepara las maletas que nos vamos a Brazil!
- Eva: ¿A Brazil? ¿Por qué? ¡Tú estás chalado! Estamos en crisis y no nos lo podemos permitir.
- Antonio: Cierto...pero si porque allí nos espera nuestro futuro hijo ya tenemos motivo suficiente ¿no?
- Eva: ¡No me lo puedo creer! ¡Al carajo la crisis, qué feliz soy!

(Saltos de alegría y abrazo de la pareja)

* ESCENA 2, "En la cama, esa miama noche":

- Eva: Estoy tan nerviosa que no puedo dormir. ¿Cómo será el niño? ¿Y si no le caemos bien?


(Suspira y da vueltas en la cama)

* ESCENA 3, "Avión":

- Azafata: Señores pasajeros, siguiendo las normas internacionales de seguridad les vamos a afectuar una demostración de los sistemas de emergencia de que dispone el avión. Les rogamos, por su seguridad; presten la máxima atención.
Este avión dispone de 6 salidas de emergencia, las cuales se encuentran: 2 en la parte delantera de la cabina, 2 en la zona central y dos en la parte trasera. Todas ellas señalizadas con el letrero iluminado en rojo de "exit-salida".
Los chalecos salvavidas se encuentran en la parte inferior de sus asientos. Colóqueselo ajustando las hebillas inferiores, o de que falle este sistema también puede inflarlo soplando por las boquillas superiores. Se les recuerda que no debe ser inflado dentro dle avión.
Las máscaras de oxígeno se sitúan en la parte superior y serán desplegada sautomáticamente en caso de descompresión de la cabina. Ajústesela al rostro y respire con normalidad.
Así mismo les recordamos que delante de su asiento encontrarán una copia de las instrucciones de seguridad. Gracias por su atención. Les deseamos un vuelo agradable.

(Señalización de las instrucciones de vuelo)

- Antonio: Eva despierta que ya hemos llegado. Voy a llamar a la casa de acogida.
- Cuidadora: Hogar de acogida Buena Luz ¿dígame?.
- Antonio: Buenas mire...que somos los señores Rodríguez para avisarle de que ya vamos de camino.
- Cuidadora: De acuerdo, voy a preparar al pequeño entonces. Chao.
- Antonio: Hasta luego.

* ESCENA 4, "Hogar de acogida":

(Antonio y Eva tocan la puerta y sale la cuidadora)

- Cuidadora: ¿Qué hay? Pasen, les estábamos esperando.
- Antonio y Eva: Gracias.
- Cuidadora: Verán, antes de ver a Marcelo deben saber que es un niño muy especial. Su madre falleció por el ataque de un tiburón y necesita mucho cariño.
- Eva: No se preocupe que de eso no le va a faltar.
- Cuidadora: Estoy segura, además su madre le dejó en herencia una llave.
- Antonio: ¿Una llave?
- Cuidadora: Sí, es de una casa que era de su familia, muy bonita y junto al lago.

(Ven a Marcelo)

- Marcelo: ¡Papiiiiiiiiiiiii! ¡Mamiiiiiiiiiiii!
- Eva: ¡Pero qué guapo eres!
- Marcelo: ¿Vamos a vivir acá en Brazil?
- Eva: Pues si es lo que tu quieres por supuesto que sí.
- Marcelo: Bieeeeeeeeen, es que aquí están todos mis amiguitos.
- Antonio: Pues no se hable más, aquí juntos seremos felices.

FIN


 Grupo: Cynthia Afonso García; Cristian Suárez Henríquez; Paola Talavera Suárez y Yolanda Torres Herrera.


Dramatización. Premio. Lucía y sus componentes

Lucía: Siempre he sido una mujer pobre, no he tenido recursos para comprar ropa ni complementos caros. Además no he podido gozar de estudios. Tengo una familia humilde. Hace poco me he separado de mi marido el cual no me trataba muy bien. La verdad que puedo decir que me trató bien durante unos años nada más. Luego tuvimos nuestro primer hijo, Iván, y la cosa empezó a ir de mal en peor. Ya no me trataba con cariño, no salíamos como antes, pero seguíamos teniendo una vida sexual "activa" por lo que años después y sin librarnos por un solo día de una pelea hemos tenido dos hijos más. Siempre me ha gustado la lectura y sobre todo escribir yo mis propias historietas, cuentos o relatos, por lo que cuando sucedió todo esto de la separación me refugié en ello. Escribía día y noche, en mis ratos libres o cuando me encontraba de mal humor.
(Un día como otro, en el que como de costumbre estaba escribiendo recibí una llamada)
Lucía: ¿si? ¿Quién es?
Director: Hola Lucía, la llamo del banco.
Lucia: si…si… ¿yo he pagado todo lo que debo este mes no?
Director: -jajaja no Lucía no te preocupes, en este momento no te llamo para eso.
Lucía: y menos mal...
Director: Solo quería decirte que te pases cuanto antes por el banco para comentarte personalmente que tu dinero está aumentando considerablemente. Hasta luego.
Lucía: ¿aumentando considerablemente? ¿es todo esto verdad o estoy soñando?
Lucía: María, ¿podría dejar a los niños contigo? Es que tengo que arreglar unos asuntos urgentemente.
María: por supuesto Luci, sabes que no hay problema.
 UNA HORA DESPUÉS
Director: Hola Lucía, ¿qué tal? Pasa pasa, no quiero hacerte esperar.
Lucía: buenas tardes.
Director: Bueno Lucía, aquí le enseño su cuenta y el dinero que se ha ingresado en tan solo unas horas.
Lucía: ¿pero me podría decir a que se debe?
Director: ¿de verdad no lo sabes?
Lucía: ¿sinceramente? No
Director: te explico, por lo visto uno de tus libros ha sido publicado hace un mes y su salida al mercado ha sido un éxito.
Lucía: no me lo puedo creer, ¿pero quién ha sido?
Director: de eso no tengo ni idea.
Lucía: Juan, me gustaría tener una parte del dinero en un cheque.
Director: no hay problema en un momento lo hago.
Lucía: Muchas gracias
ESA MISMA NOCHE
Lucía: esta noche prepararé la mejor cena que he hecho nunca para mis hijos.
Iván: ¿qué será este papel que hay aquí? ¿Un tesoro? Mi tesoro, lo esconderé donde nadie pueda verlo.
Lucía: Niños tengo una muy buena noticia que darles. Mamá ha vendido uno de sus libros y por eso ahora tenemos mucho más dinero del que teníamos antes así que este fin de semana podremos ir al zoo.
Lucía: ¿Y mi dinero? ¿Alguno de ustedes ha visto un papel debajo de la alfombra?

La praxis. Dramatización. Josué Reyes y Danilo Ruiz

-Golpea a otro en la cara- ¡Toma!

-¡Ay! Me ha golpeado. No se la devuelvo porque....bueno... ahora en este lado por favor.

-¿Qué pasa? ¿Es usted masoquista?

-No, cristiano.

-No importa. Personalmente no tengo nada en contra de los cristianos.

-No me ha entendido bien. Un precepto cristiano dice: "Si alguien te golpea en la mejilla derecha, ofrécele también la otra".

-¿Para que duela menos?

-No, para que sigan golpeando. Es decir, en señal de humildad. ¿Comprende?

-No, pero al fin y al cabo no es asunto mío.

-Golpee, pues. En la derecha, porque en la izquierda ya lo ha hecho.

-Pero ahora ya no tengo ganas.

-Hágalo por mí...Comprenda usted: puesto que ya he entrado en el camino de la virtud, quisiera sacar algún provecho. Si no, todo habrá sido en vano; sólo se podrá decir que me han partido la cara y nada más. Algo vulgar, sin ningún mérito.

-Es que estoy cansado.

-Sólo una vez, para que haga juego. Póngase en mi situación: los resultados a media no son resultados, y yo ya tengo en mi haber el cincuenta por ciento. O me arrea en las dos mejillas o no habrá servido de nada.

-Bueno…, por qué no. Pero en la derecha es más difícil. No soy zurdo.

-¿Tal vez con el pie?

-¿Con un pie en la mejilla? Me sobrevalora. No voy a llegar.

-Podría agacharme.

-Pero entonces perdería impulso. Además, si lo que le importa es la simetría, con un pie no es lo mismo que con una mano. El golpe es diferente.

-¿Y si empezáramos de nuevo? Ahora solo con el pie.

-¿Cómo?

-Yo me doy la vuelta, usted me da una patada, después yo vuelvo a darme la vuelta y usted me sacude otra patada.

-Es usted tan ingenuo. Cualquier niño sabe  que el hombre no tiene lo mismo por detrás que por delante. Eso tampoco sería simétrico.

-(Con tono entristecido) Vaya, tiene usted razón.Ya sé. Tengo la solución. Hay otro precepto cristiano que dice "A quién te golpee con una piedra, devuélveselo con pan". Coja usted esta piedra, aquí la tiene, y no es nada pequeña, y arréeme con ella. Yo le daré pan a cambio.

-¿Lleva pan encima?

-No, pero hay una panadería a la vuelta de la esquina. Voy corriendo y lo traigo.

-No me gusta demasiado, por lo de tirar el pan. No está nada bien eso de tirar pan, es un don de Dios.

-Pero es lo que dice claramente el mandamiento.

-Vale. Pero, ¿y qué pasa con ese bofetón que ya tiene usted invertido?

-¡Qué le vamos a hacer! Aquel negocio no ha salido bien, comencemos otro. Lo contabilizaré como pérdidas y ahora el primer movimiento es suyo. –Se queda unos segundos mirando a la otra persona - Bueno, como la piedra era grande, voy a buscar un buen trozo de pan.-Se va del sitio y vuelve al poco tiempo.- No había pan, pero pude comprar bollos.-Se aleja de la otra persona. -¡Toma! Ahí va… -Le lanza un bollo.-¡En todo el ojo! ¿A que no están tan duros los bollitos de producción estatal? ¡Eso te pasa por hijoputa! A ver quién te mandó a meterte conmigo…

POBRES Y RICOS Y VICEVERSA. Sara Velasco Martín, C. Beatriz Reyes Mendoza, Paula González Marante.

Los Ángeles es una ciudad en la cual existe una gran diferencia de clases sociales.
En la parte más prestigiosa de la ciudad vivía una pareja heredera de una gran mansión y recién casados, en la que la mujer estaba embarazada de mellizas. Pero en lo más marginado de la ciudad, se encontraba una familia pobre, formada por un hombre y su hijo, ya que la madre había fallecido a causa de su adicción al ron Barceló, gastándose así todos los ahorros en ello.

Años más tarde siendo las mellizas ya mayores de edad, sus padres decidieron como regalo contratar a un chofer particular, el cual se encargara de transportar a sus hijas a donde ellas quisieran. Resultó ser el chofer el niño que vivía en la casa del barrio marginado, ya que había ido en busca de trabajo a causa de su situación económica.

Con el tiempo, Sara, una de las hijas, comenzó una relación amorosa a escondidas con Alexander, el chofer. Pasaron muchos meses viviendo su historia de amor hasta que un trágico día, Alexander, mientras iba a buscar a Sara, sufrió un terrible accidente, en el cual perdió la visión para siempre.

Los padres de Sara, al ser muy conservadores y enterarse de la relación que los jóvenes mantenían, no lo aceptaron y como Alexander se había quedado ciego, decidieron despedirle y le ordenaron que no se volviese a acercar a su hija.

Alex decidió volver a su casa, en la cual no fue bien recibido, ya que durante la época de trabajo de Alex como chofer, no le había mandado nada de dinero al padre ni había dado señales de vida.

Por todo ello, Alex acabó vendiendo cupones de la Once con la compañía de su perro guía. 

DIÁLOGO:

*Escena 1
Mujer rica: - ¡Ay cariño!, el calor en Los Ángeles es muy estresante y encima el embarazo de estas dos niñas me tiene loca, gracias a Dios que tenemos esta gran casa y estos lujos para darle todo lo que necesiten a nuestras hijas.-
Padre de Alexander: -¡Ay hijo mio!, nos hemos quedado sin nada; tu madre nos ha dejado en la ruina por su culpa de su adicción al ron Barceló, sólo nos tenemos mutuamente.-
Alexander: - Papá no te preocupes, cuando sea mayor iré a la ciudad en busca de trabajo y ganaré mucho dinero para pagar todos nuestros gastos y poder irnos a un lugar mejor.-
Padre de Alexander: - ¡Ay Alexander!, yo me conformaría con cubrir nuestros gastos, no quiero una casa nueva, no seas avaricioso.-
Alexander: - Papá yo sólo quiero conseguir mucho dinero.-

*Escena 2
Elisa (melliza): - Sara que afortunadas somos, ya con 18 años y lo tenemos todo. Por cierto, ¿has visto el chofer que ha contratado papá para nosotras?-
Sara (la otra melliza): - ¡Ay sí, es guapísimo!, me he enamorado nada más verlo, creo que se llama Alexander.-
Elisa: - ¡Sara! ¿Estas loca?, sólo es un chofer, ¡ni se te ocurra fijarte en él!, ¿quieres que a padre le dé un infarto?-
Sara: - Creo que ya soy mayorcita para saber lo que tengo que hacer.-

*Escena 3
Alexander: - Sara, estoy cansado de llevar esta relación a escondidas, creo que ya es hora de que se lo digas a tus padres.-
Sara: - Bueno cariño, ya lo hablaremos después, cuando vengas a buscarme.-
(Tiempo después...)
Sara: - No sé porqué tarda tanto, ya debería haber llegado hace media hora.-
(¡Riiiinng riinnggg!, suena el teléfono)
Sara: - ¿Sí?, ¿que Alexander ha tenido un accidente?, pero... ¿es grave?, ¿ciego?. ¡Dios mio que desgracia!.-

*Escena 4
Padre rico: - ¡Esto es intolerable!. ¿Has visto cómo nos ha engañado, cariño?. Nuestra hija enamorada de un sirviente, y además ahora ciego. ¡Esto es una deshonra para la familia!. ¡Nunca más entrará en esta casa y mucho menos se acercará a Sara.

*Escena 5
Alexander: - Padre ábreme, he vuelto.-
Padre de Alexander: - ¿Qué haces tú aquí?, ¿Por qué llevas ese bastón?-
Alexander: - Padre he tenido un grave accidente y nunca más podré volver a ver, y muchos menos a trabajar en esa casa, no tengo a dónde ir.-
Padre de Alexander: - Aquí no eres bien recibido. Te olvidaste de mí cuando saliste a trabajar a la ciudad, sólo te importaba tener dinero para tí. ¡Vete!

*Escena 6
(Escena final en la que se ve a Alexader vendiendo cupones)
Alexander: - ¡Cuponeeess! ¡Prueben suertee señoressss!

"Premio". Lucía y sus componentes.


Lucía fue una persona que siempre había tenido una infancia dura, mediocre, sin estudios ni recursos. Procedía de una familia humilde, tenía tres hijos, uno llamado Iván, que era el mayor de todos, Sofía y Raúl, el más pequeñín.

Lucía admiraba la vestimenta de las mujeres que veía en cualquier sitio, pero a parte de provenir de una familia con unos recursos pobres, su marido la había abandonado con tres niños. Las únicas compras de las que ella pudo gozar fue en una pequeña tienda china de su barrio. Ella nunca pudo optar a comprar vestidos y complementos de prestigiosas marcas.

Seguía Lucía escribiendo su nueva novela en el suelo cuando recibió una llamada inesperada, era el director del banco. Esta vez no fue para comunicarlo ningún impago, simplemente quería hacerle saber que sus ingresos habían aumentado considerablemente. Ella sorprendida, dejó a los niños con la vecina y bajó las escaleras a toda prisa. Aquella tarde ese hombre del banco que siempre la había tratado con indiferencia, no la hizo ni esperar y la pasó a su despacho de inmediato. Lucía quiso que el dinero no se lo diera en un cheque, ella quería saber que se sentía al tener tanto dinero en sus manos. Pero ella no sabía a que se debía esto, por lo que decide preguntar al director del banco que a qué se debe tal fortuna. El director extrañado pregunta- Lucía, ¿en serio no sabes a qué se debe?, se trata de tu último éxito, tu novela.

Lucía desapareció. Llegó a casa entusiasmada y esconde el dinero bajo la alfombra pensando que éste es el lugar mas seguro que puede guardarlo. Se fue a preparar una cena espectacular para sus hijos. Mientras tanto Iván, descubre la bolsa y la traslada de sitio y la guarda pensando que tiene un gran tesoro. Después de esta cena tan grata, Lucía se dispone a dar la noticia a sus hijos, cuando se da cuenta de que la bolsa no esta en el sitio donde ella la había dejado, pero… ¿dónde habrá puesto su hijo la bolsa?