Lectores y escritores

En este apartado el protagonista es el lector y sus creaciones, EL LECTOR ESCRITOR, en su sentido más amplio; es decir, no sólo el lector de mis libros sino todo aquel que quiera enriquecer este rincón literario con sus textos. Envíalos a la dirección:

miguelangelguelmi.escribe.narramos14@blogger.com



En el "asunto" de tu correo escribe el título de tu composición, tu nombre y, si lo deseas, tu lugar de residencia. Ejemplo:





La luz en la niebla. Pedro Márquez. Gran Canaria.



Por último, escribe o pega el texto en el cuerpo del mensaje.



¡Y RECUERDA! Cuida la ortografía y los signos de puntuación.



¡BIENVENIDOS!

LA BEBIDA ENERGÉTICA. Mélani Jordán Reyes. Gran Canaria.


Una chica de 16 años llamada Amy, vivía en una ciudad muy moderna en la que tenía muchos amigos. En pocos días su familia y ella tendrían que mudarse de casa a un pequeño pueblo, debido a un trabajo mejor para el padre.

Amy estaba triste porque al cambiar de casa iba a tener que empezar de cero y conocer gente nueva.

El viaje se le hizo eterno. Lo único que hacía era pensar en sus viejos amigos y que sería de ella de ahora en adelante.

Cuando llegó, vio una pequeña casa blanca, con un tejado marrón. Era una casa con aspecto cálido y acogedor. Su habitación se encontraba en el segundo piso. No era muy grande, pero a ella le gustaba. Colocó sus cosas en el ropero y en la cómoda y puso las cosas de clase encima del escritorio. Luego fue a dar un paseo para ir adaptándose a aquel sitio desconocido al que se había mudado que sería su nuevo hogar.

Detrás de su casa había un gran bosque verde y húmedo. Amy se adentró en el bosque y encontró una cabaña no muy lejos de su casa.

La madera que formaba la cabaña estaba estropeada y húmeda. La cabaña parecía abandonada. Al tocar en la puerta para ver si se encontraba alguien en su interior, la puerta se abrió sola. Lo único que había dentro eran una mesa y una silla viejas en mejor estado que la cabaña. Se hacía de noche, así que volvió rápidamente a la casa antes de que sus padres se enfadasen por volver tarde. Pero de ahí en adelante ese sería su lugar para pensar.

Al día siguiente, en su primer día de instituto, se sentía bastante apartada porque no conocía a nadie. Al principio de las clases todo el mundo le miraba y hablaban sobre ella. Eso le hacia sentir muy incómoda.

En la hora del descanso un chico se acercó a Amy.

-¡Hola! Me llamo Max. ¿Eres Amy, la hija de la familia nueva que se ha mudado al pueblo, verdad?

Extrañada porque un chico al que no conocía supiera todo aquello, le contestó.- Sí, soy Amy -. Se percató de que en un pueblo tan pequeño era normal que las noticias volaran, y una familia nueva en el pueblo era una novedad.

Max le presentó a todos sus amigos y amigas.

Amy estaba muy contenta porque había conocido a gente nueva y sabia que ya no se iba a sentir sola.

Al día siguiente Amy se puso con sus nuevos amigos, compartiendo sus aficiones, etc.

Había una pequeña tienda no muy lejos de su casa donde se la compraba. Sus amigos no la compraban nunca.

Al tomarse la lata de Kas tenía el mismo sabor que ella recordaba, pero no le sentaba igual. Sentía que le daba energía. Creía que como le gustaba tanto el sabor le cambiaba el estado de ánimo.

Cada vez que podía, Amy se compraba una lata de Kas porque le sentaba muy bien, pero cuando iba a comprarla a la tienda, la dependienta le miraba raro, como si estuviese esperando algo.

A la mañana siguiente, al llegar del instituto y haber comido, vio a su padre en el jardín cortando troncos de madera para el invierno que estaba a la vuelta de la esquino, y decidió ayudarle. La repuesta del padre fue que no, porque se podía hacer daño.

Amy se enfadó bastante porque su padre creyese eso, y le dijo que iba a dar un paseo.

En ese momento recordó la cabaña que había encontrado en el bosque, no muy lejos de allí. Así que decidió ir.

Iba muy deprisa y llegó antes de lo normal, pero del enfado no se dio ni cuenta.

Al ver la cabaña enseguida recordó el primer día de su nueva vida en aquel pueblo y sintió un escalofrío. Se sentó en la silla que había en el interior de la cabaña y se puso a pensar en la pequeña discusión que había tenido con el padre. Se percató de su mal comportamiento hacia el padre y estaba muy arrepentida, así que, después de un buen rato de meditarlo decidió ir a pedirle perdón al padre.

Al llegar a la casa no había nadie. Vio una nota encima de la mesa de la cocina que había escrito el padre:

-He ido a comprar. Volveré tarde.

Al terminar de leer la nota vio los troncos que había estado cortando el padre esa misma tarde y quiso probarse así misma. Colocó el tronco y al cortarlo con el hacha se quedó perpleja. Lo había cortado como si fuese mantequilla. No se lo podía creer. Desconcertada, quiso comer algo rápido e irse a la cama, pensando que todo aquello había sido alucinaciones de ella, así que cogió lo mejor que le sentaba. Una lata de Kas.

Esa noche tuvo sueños muy raros. Eran de superpoderes y cosas inimaginables.

A la mañana siguiente quiso creer que todo era un sueño, pero al ver los troncos que ella misma había cortado con extrema facilidad la noche anterior, era imposible.

Amy no se daba cuenta de que lo que en realidad le estaba cambiando era las bebidas de Kas que estaba continuamente bebiéndo. Le están enganchando como si fuese una droga.

El instituto se encontraba a dos kilómetros de su casa y al quedarse dormida se le había escapado la guagua, pero ella de todas formas se echó a correr. Tenía energía como para estar corriendo un día entero y sentía que cada vez corría más y más rápido. Estaba muy asustada por todo lo que le estaba ocurriendo…

De camino al instituto, Amy empezó a oler a quemado y vio que salía humo del interior del bosque. No pensó en otra cosa que en ver qué pasaba y se adentró en su interior. Llegó enseguida debido a sus nuevas facultades y vio que lo que ardía era una casa.

Estaba muy asombrada y no sabía qué hacer, pero desde el momento en que oyó a un niño llorando, no dudó ni un segundo en entrar a salvarlo.

Al abrir la puerta, una gran explosión la lanzó hacia atrás, pero al levantarse no tenía ningún rasguño. No se paró a pensar en lo extraordinario que era todo lo que le estaba sucediendo y corrió rápidamente hacia el interior de aquella casa en llamas.

Al entrar en la casa lo veía todo rojo, ya que caminaba por encima de las llamas sin quemarse.

Volvió a oír el llanto de un niño en una de las habitaciones del piso superior. Fue lo más rápido que pudo y al abrir la puerta vio que el niño estaba inconsciente y se había metido dentro del ropero para protegerse. Lo cogió en brazos y lo abrazó para que no se quemara. Saltó sin pensarlo por la ventana, ya que no sería ningún problema para ella. Al aterrizar encima de la tierra húmeda, se oyeron crujidos en sus pies al apagarse el fuego de ellos. Enseguida se percató de que el jardín estaba plagado de bomberos y policías que intentaban apagar el incendio antes de que se extendiera. Se quedaron atónitos al ver el salto que pegó Amy del piso superior sin ningún problema y al salir de una casa en llamas sin ninguna quemadura.

Amy, al ver el espectáculo que se había formado, dejó al niño en el suelo y de un salto desapareció de aquel sitio, huyendo de todas aquellas personas que la utilizarían para hacer. No la volvieron a ver en mucho tiempo.

LA UNIÓN HACE LA FUERZA. DARIO SÁNCHEZ. GRAN CANARIA

 

LA  UNIÓN  HACE  LA  FUERZA

 

          El pasado verano fui al campo con un grupo de amigos para hacer senderismo.

       Lo pasemos muy bien .La experiencia nos unió más si cabe, y conocimos a otros        

       senderistas.

 

          La verdad es que me gusto la experiencia y creo que la repetiré el año que viene

        con mis amigos, Marcos y David . Recuerdo el día que bajemos por una ladera .

         estaba llena de basura y desperdicios que la gente dejaba  a su paso. Decidimos

         regresar al campamento, reunir a todos los senderistas y proponerles limpiar aquella ladera.

 

         Cuando lleguemos al campamento y se decidió que hacer, era mediodía.

     Lo preparemos todo: guantes, bolsas de basura, etc. A la mañana siguiente 

     llegamos allí .No olvidare la lata de Kas que tiró aquel excursionista.

 

         Cuando empezamos a limpiar aquella ladera de basura los excursionistas

     que pasaban por allí alababan nuestra decisión y también nos comenzaban

      a ayudar .Ese día se me quedo grabado en la mente pues fue el día en que

     personas que no se conocían de nada se unieron y realizaron un trabajo en

     comunidad.

 

         Aquel día estuvimos hasta el atardecer recogiendo esa basura. Recuerdo

que llenamos un camión que el ayuntamiento nos prestó.

         Aquel día fue el día que mejor me sentí integrado a una comunidad

El poder extrasensorial. Yarince. Gran Canaria

Aparqué en el sitio de siempre, bajo el instituto. Me puse la capucha y prendí el Ipod con una música a todo volumen que ni siquiera me gustaba. Cuando entro al instituto oigo débilmente bajo la estruendosa música el timbre que me llama hacia la clase de historia.


Antes de cruzar el umbral de la puerta, yo ya sé que el profesor está dando una aburrida clase sobre las empresas que poseen más recursos económicos en California. Sé además que esta deseoso de que el estridente timbre le libere de la responsabilidad de la clase para ir a los lavabos a dar unos sorbos a su querida petaca. Aún mas, sé que esta hundido en un gran poso, un gran abismo emocional. Tiene una terrible depresión porque su familia esta rota. Se hija se revelo contra él y decidió fugarse con su novio, y su mujer huyendo de una monótona vida consiguió un amante y posteriormente se fue a vivir con él.

 

Y todo esto que sé, no lo he averiguado preguntándole  o espiándole, es mas, no le conozco de nada más que por ser mi profesor. Lo sé porque desde que mis padres y mi hermana tuvieron un choque frontal en la autopista C16 he adquirido a mi pesar una habilidad de telepatía. Puedo leer las mentes.


- Elena  ¿Qué porcentaje de recursos maneja la fábrica de refrescos KAS?


Me cogió desprevenida porque tenía la música alta en un vago intento por evadirme de las mentes y pensamientos a mí alrededor que me oprimen con cuchillas ardientes.


Sin embargo veo enseguida la respuesta formada en su mente y lanzo una rápida contestación.


Cuando al fin suena con estridencia la campana que indica el final de la clase, sin alzar la cabeza me doy cuenta de que esta entrando el director acompañado de un chico nuevo. Le indica que se siente y como el único asiento vacío es el que esta a mi lado levanto la cabeza para verle la cara.


-Hola, mi nombre es Daimon.


 Pero antes de contestar me doy cuenta de que no puedo captar ningún pensamiento suyo.


 ¿Qué secreto esconde este enigmático chico?

"Lo sucedido con un una simple lata". Haydée F.G. Gran Canaria.

En un pueblo de un país casi irreconocible había una pareja que se dedicaba a coleccionar latas de distintos países de todos los países del mundo.

Una vez esa pareja se fue a Egipto donde se encontró con un hombre que se dedicaba a lo mismo y hablaron y contaron cosas sobre aquella extraña afición. El hombre llamado Cerven decidió regalarle una lata muy especial de su colección que había pasado de generación a generación. Aquella pareja que estaba formada por Emilia y Emilio la aceptaron ya que a aquel hombre le quedaba muy podo de vida.

Al llegar al hogar la pareja decidió colocar aquella fabulosa lata en un armario muy bonito y colorido donde tenía todas las demás.

Pasaron los días, los meses, y los años y Emilio y Emilia siguieron sus vidas como si nada, recorriendo países y coleccionando latas aunque todas las demás eran similares ninguna se parecía a la extraña lata del hombre de Egipto.

Una extraña tarde de invierno Emilio abrió aquel armario y un extraño escalofrío le recorrió todo el cuerpo al observar una lata muy grande que llamaba su atención y se dio cuenta que era la de Egipto. El la tomo y la llevo hasta el salón donde se encontraba su esposa. Cuando la señora lo vio muy asustado le pregunto que le había ocurrido. Emilio le contó lo del extraño escalofrío y la señora le dijo que ella también sentía algo raro.

La pareja decidió analizar bien aquella lata y Emilia se percató de que había una cosa como si fuera un papel que se encontraba emergido en su interior. Emilio decidió romper la lata pero su esposa lo sostuvo para que no lo hiciese ya que era una locura.

Después de todo lo sucedido al día siguiente lograron sacar la escritura que había en el interior con mucha cautela. Después de intensas horas tuvieron aquella especia de pergamino en sus manos pero no la podían leer ya que estaba en árabe y les fue imposible descubrir el secreto que se traía la lata. La pareja decidió dejar bien guardado aquel pergamino para un día encontrar su significado.

Al llegar el verano decidieron realizar un viaje al lugar donde les habían regalado aquella maravilla de lata. Cuando llegaron preguntaron por el señor Cerven y averiguaron que había fallecido hacia unos cuatro meses. Cuando reflexionaron muy bien las cosas decidieron ir a algún lugar donde podrían obtener respuestas sobre aquella escritura y fueron a un gran museo de la ciudad.

La pareja llego al museo y pregunto que si les podían ayudar y salio un hombre con aspecto de saber mucho y le tendieron el pergamino y el hombre les ayudo con mucha facilidad como si hubiese estado estudiando toda su vida aquella escritura, peor con gesto muy sorprendido. Al terminar le explico todo lo que decía y les dijo que se refería a una ciudad fantasma que había al otro lado de la ciudad y al ir tenían que poner una clave.

Emilio y Emilia fueron y se encontraron con una pared donde había un agujero para poner la clave que aquel señor les había dicho. Ellos muy cuidadoso la pusieron y antes sus ojos se fue aquella pares mugrienta y observaron un paisaje todo verde y esplendoroso donde habían cosas nunca imaginadas por un ser humano. Ellos decidieron entrar y cuando pusieron un pie dentro broto una música excelente y ellos se quedaron estupefactos.

La pareja una ves observado todo, lo decidieron contar y aquel magnifico lugar se convirtió en una de las maravillas del mundo. A la entrada se coloco la extraordinaria lata que contenía en su interior la clave para descubrir aquel paraíso.

 

 

Diario secreto. Ayeesha M.G. GRAN CANARIA

Había una vez un pueblo muy lejano donde la mayoría de habitantes eran niños. Siempre se reunían en la plaza del pueblo después del colegio. Eran cinco niños y tres niñas de siete años de edad. María era la niña mas divertida del grupo, Felipe era el mas tímido de todos, Brenda era la mas gruñona, Antonio el mas hablador, Carolina la imaginativa, Jorge era el chistoso, Cristian el futbolista, Andrés el hippie y Carlos el niños recién llegado al pueblo que venia desde muy lejos para quedarse en casa de sus abuelos una larga temporada. Carlos se hintero al grupo gracias  a  Jorge, porque lo conocía desde siempre, ya que los padres de Jorge vivan al lado de la casa de los abuelos de Carlos. Carlos era un niño muy divertido pero le costaba abrirse a los demás. Una noche quedaron todos en casa de María ya que sus padres no estaba y les había dado permiso de quedarse sola con sus amigos para contar historias de miedo y hablar de cómo les iban sus vidas. Cuando estaban todos reunidos Carlos hablo y quería agradecerles por haberle ayudado a integrase en el grupo y  ser tan buenos amigos y es que a Carlos no le había ido muy bien en su infancia. En el colegio en el que estaba todos los niños lo despreciaban y no querían jugar con el. La causa era desconocía. Un día en el recreo, mientras paseaba, encontró una lata de refresco y le entro mucho la curiosidad. Cuando llego a su casa limpio la  lata con agua, la seco y se paso un buen rato mirándola.
Le llamo tanto la atención que utilizo la lata como diario, cada vez que le pasaba algo lo escribía en un folio y lo depositaba dentro de la lata. Carlos, cuando hacia eso, se sentía  mucho mejor y pensaba que no le hacían falta los amigos para sentirse feliz, hasta que conoció a sus amigos actuales. 
Todos los niños que estaban alrededor de Carlos se emocionaron al escuchar la historia y cuando Carlos termino de contarla todos lo abrasaron. 
Los niños relataron que aquella había sido una de la mejores noches de su vida y que no la cambiaria por nada del mundo. Todos prometieron ser amigos por siempre y que nadie se sintiera rechazado por los demás. Desde hay se reúnen todos cada viernes por la noche en casa de María a contarse sus anécdotas y a divertirse.



¡Windows Phone ya está aquí! Mucho más que un teléfono. ¡Hazte con uno!

Archivo "La Lata KAS" . Akaymo Oliva Azor. Gran Canaria.

Una noche de invierno, el frío asolaba a Alonso Quevedo a la salida del agotador trabajo en la casa de coches que le sustentaba. Como de costumbre después de un día repleto de automóviles, Alonso daba un paseo por la Avenida Marítima de Las Palmas rumbo a su casa.

Al llegar a su portal y entrar en el jardín de esa casa tan grande, lujosa y espectacular que su difunto padre le había dejado en su fallecimiento, al final de la calle oyó una lata siendo pateada por unas zapatillas negras, a esas horas era raro ver a alguien en la calle, mucho mas si se trata de un lunes. El individuo no parecía de fiar, vagando con una capucha negra, dando impresión de no estar ni siquiera en este mundo. Alonso, que no solo era rico, también de pequeño le enseñaron a ser caballeroso, haciendo acto de ello preguntó al individuo si le ocurría algo.

El individuo, casi sin levantar la cabeza, sacó la mano del bolsillo y… un sonoro disparo de pólvora y plomo impacto contra el tórax de Alonso Quevedo que perdía la vida junto al sonido que producía el instrumento con el que se le disparó.

Doce horas mas tarde, Maximus Nobile, mayordomo de origen ítaloamericano, llegaba a casa de Alonso Quevedo a la vuelta rutinaria de la limpieza de casas ajenas, encontró el cuerpo de su jefe en el suelo desnudo, con unas raras letras en el pecho y en su mano una lata.

Los policías estudiaron el caso durante dieciséis meses y ocho días, al no encontrar siquiera un sospechoso el caso quedo archivado como "La Lata KAS"

 



Hasta las ovejas de Sietes son expertas en Windows 7. ¡Conócelas!

"Por arte de magia".Iván Granados.Gran Canaria

Una tarde de verano Juan y Antonia dos enamorados se sentaban en un parque mientras enamoradamente bebían sorbito a sorbito del mismo vaso.

Era su 33º aniversario de boda , llegando a esta conclusión empezaron a pensar en las barbaridades que le habían pasado a su familia en estos últimos años desde su casamiento. La verdad es que hay un gran coincidencia  en lo de los años de su aniversario con Franco.

Franco se murió el mismo día que ellos se casaron y a partir de ahí solo le han ocurrido barbaridades a esta familia. Estuvieron buscando por todos los medios un bebe y después de largos años lo consiguieron pero en el tercer aniversario de su boda el bebe desaparece y a Antonio "por arte de magia" un problema en su vagina hace que no pueda quedarse embarazada por el resto de su vida.

Después decidieron adoptar a un niño en el 25º aniversario de su boda contento ellos un niño de color proveniente de África con 5 años de edad llena de luz a una familia marcada por la tragedia la frustración y desesperación.

Ya llevaba un año con el niño llamado Nicaragua empezó a cursar en el colegio del pueblo y esa familia ya era feliz pero a los dos años 27º aniversario de su casamiento y de la muerte de franco el niño desaparece y no lo encuentran más.

Después de meses de búsqueda se dan por vencidos y paralizan la búsqueda pensando que en el sitio donde este seguro estará feliz y contento.

Un noche en casa Juan y Antonia se ponen a pensar en si tiene que haber alguna relación entre lo sucedido a su familia con que tengan fecha de casamiento en coincidencia con la muerte de franco "por arte de magia" aparece una vela rodando por el marrón y lizo tapizado de la casa con un carcasa que en su parte exterior pone 27º aniversario de la muerte de Franco y se va la luz, deciden prender la vela y de repente sale franco de el interior de esa vela Juan y Antonia sin poder gesticular palabra quedaron anonadados ante lo que habían visto y Franco su primera palabra fue vuestros años de sufrimiento han acabo ellos emocionados empezaron a llorar y Franco solo les dio una condición para poder seguir teniendo buena suerte deberían de tener siempre consigo una lata de Kas de Naranja y nunca tirarla a la basura y que siempre permanezca en esa casa o con ellos encima, Franco antes de irse otra vez de donde vino dijo el bebe que ustedes tuvieron lo tiene una familia de Sevilla y Nicaragua esta en un internado en Segovia podéis ir allí a recuperarlos pero no os olvidéis no tiren la lata de Kas o volverán las maldiciones a tu familia.

El mismo día Antonio puso colgado de la pared la lata de Kas y salieron disparados en busca de sus dos hijos esta vez si con una ilusión que se transmitía por larga abertura de su boca y su mostración de dientes.