Lectores y escritores

En este apartado el protagonista es el lector y sus creaciones, EL LECTOR ESCRITOR, en su sentido más amplio; es decir, no sólo el lector de mis libros sino todo aquel que quiera enriquecer este rincón literario con sus textos. Envíalos a la dirección:

miguelangelguelmi.escribe.narramos14@blogger.com



En el "asunto" de tu correo escribe el título de tu composición, tu nombre y, si lo deseas, tu lugar de residencia. Ejemplo:





La luz en la niebla. Pedro Márquez. Gran Canaria.



Por último, escribe o pega el texto en el cuerpo del mensaje.



¡Y RECUERDA! Cuida la ortografía y los signos de puntuación.



¡BIENVENIDOS!

Nuevo Relato. Raquel Rosario.

 Durante toda la semana esperamos que llegara tu primo. Lo vimos, nos pareció muy simpático y guapo. Julia lo presento a su primo que venía de otro país. Pablo nos invitó a todas. Me invitó a salir por la noche, eso me divierte. El viernes quedamos a la noche, cuando el terminase de ver a su familia. Me contó como es su vida en su país. Al día siguiente quedamos si él estaba mejor. Pablo iba a marcharse en días cuando decidió quedar con todas para despedirse. Me lo dijo Julia, que el vendrá en verano para quedarse a estudiar. Él se lo dijo que me lo dijera.

Nuevo Relato. Raquel Rosario.

 Durante toda la semana esperamos la llegada de tu primo. Lo vimos y pareció muy simpático y guapo. Julia presentó a su primo, venía de otro país. Pablo invitó a todas. Me invitó a salir por la noche, me divierte. El viernes quedamos a la noche. El terminase de ver a su familia. Me contó su vida en su país. Al día siguiente quedamos. Él estaba un poco malo. Pablo iba a marcharse en días, decidió quedar con todas. Me dijo Julia, el vendrá en verano para quedarse a estudiar. Él dijo dicelo a Paula.

Relato corto. Raquel Rosario

 Durante toda la semana esperamos que llegara el nuevo profesor de matemáticas. Nuestro deseo es que llegara lo mas tarde posible. Juan le preguntó, que cuando vendría el nuevo profesor. Ella le respondió, que el lunes ya estaría y se pondría a dar clase de inmediato. Juan la dio, cuando ya nos íbamos para nuestras casas. Llegó el lunes que a primera hora estaba Marcos, nuestro nuevo profesor de matemáticas. Estuvo cerca de que no encontraría el colegio, nos contó. Acabó la clase y lo despedimos. Ya lo teníamos, un profesor de matemáticas nuevo y lo es.


Relato corto. Raquel Rosario.

 Durante toda la semana esperamos la llegada del nuevo profesor de matemáticas. Nuestro deseo era que llegara lo mas tarde posible. Juan preguntó a la directora cuando llegaría. Ella respondió a Juan que el lunes ya llegaría y se pondría a dar clase de inmediato. Juan dio la noticia apenado cuando ya nos íbamos para la nuestras casas. Llegó el lunes y a primera hora estaba Marcos, nuestro nuevo profesor de matemáticas. Estuvo cerca de no encontrar el colegio, nos contó. Acabó la clase y nos despedimos de el. Ya teníamos un profesor de matemáticas nuevo.

Conversión: No vuelvas, me das miedo. Abenaura González




From: abenauragonzalez@hotmail.com
To: miguelangelguelmi.escribe.narramos12@blogger.com
Subject: No vuelvas, me das miedo. Abenaura González
Date: Tue, 9 Apr 2013 19:04:32 +0100

Mi relato corto.


No me das miedo tú, no me malinterpretes, me da miedo tu recuerdo. Te tengo en algún rincón de mi mente, y por las noches oigo tus gritos diciéndome que te libere, que te sienta (Y vaya si te siento) Casi siempre consigues escapar, y yo me quedo en un rincón abrazándome, rezando para que no me encuentres... Siempre me encuentras. Y mi corazón intenta escapar de ti pero tú me susurras que me tranquilice, que no vas ha hacerme daño... pero ya me conozco el final de esa historia... cuando consigo creerte tu cara cambia por completo, dejas de infundirme valor y me sonríes de tal manera que yo vuelvo a chillar. Y como cada noche te abalanzas sobre mi y me arrancas el corazón del pecho para después irte y dejarme sola otra vez, sangrando. Cuando dejo de oír tu macabra risa por el eco de mis rincones, miro mi pecho, ahora abierto y vacío como un agujero negro. Duele, los bordes me queman, ensanchándose más y más, consumiéndome poco a poco. Es como si me atravesaran con miles de clavos oxidados ardiendo, cada pinchazo es un recuerdo.
...........Así es como despierto, chillando y empapada, no en sangre si no en lágrimas. Pero el vacío en mi pecho y el eco de tu risa continúan. 
Me da miedo quedarme sola; me da miedo guardar silencio, porque entonces tu voz vuelve a atacarme. Siempre vuelve...
Mi pecho es como un pozo, donde estaba mi corazón ahora queda un agujero al que da miedo asomarse. Y cuando cae la noche se abre, empieza a sangrar, los bordes vuelven a arder ensanchándose más y más. Todo esto solo lo causaste tú, y por eso me da miedo volver a confiar en alguien; tú tienes la culpa, me has echo insegura. ¿Y si vuelven ha hacerme daño? No quiero parecer un maldito queso, lleno de agujeros. Un día me partiré. Por ahora intento ni gritar cuando las punzadas empiezas a inyectarme queroseno, pero siempre amanezco acurrucada, presionando con fuerza mis manos contra ese abismo de cicatrices.
Me da miedo que vuelvas a aparecer, o que tanto desgarre la herida que acabe cayéndome a pedazos. Me da miedo que aparezcas con otro nombre y otro rostro, pero que sigas siendo tu, y vengas a terminar con lo que un día empezaste; que vengas a terminar con mi dolor. Con mi vida.





No vuelvas, me das miedo. Abenaura González

Mi relato corto.


No me das miedo tú, no me malinterpretes, me da miedo tu recuerdo. Te tengo en algún rincón de mi mente, y por las noches oigo tus gritos diciéndome que te libere, que te sienta (Y vaya si te siento) Casi siempre consigues escapar, y yo me quedo en un rincón abrazándome, rezando para que no me encuentres... Siempre me encuentras. Y mi corazón intenta escapar de ti pero tú me susurras que me tranquilice, que no vas ha hacerme daño... pero ya me conozco el final de esa historia... cuando consigo creerte tu cara cambia por completo, dejas de infundirme valor y me sonríes de tal manera que yo vuelvo a chillar. Y como cada noche te abalanzas sobre mi y me arrancas el corazón del pecho para después irte y dejarme sola otra vez, sangrando. Cuando dejo de oír tu macabra risa por el eco de mis rincones, miro mi pecho, ahora abierto y vacío como un agujero negro. Duele, los bordes me queman, ensanchándose más y más, consumiéndome poco a poco. Es como si me atravesaran con miles de clavos oxidados ardiendo, cada pinchazo es un recuerdo.
...........Así es como despierto, chillando y empapada, no en sangre si no en lágrimas. Pero el vacío en mi pecho y el eco de tu risa continúan. 
Me da miedo quedarme sola; me da miedo guardar silencio, porque entonces tu voz vuelve a atacarme. Siempre vuelve...
Mi pecho es como un pozo, donde estaba mi corazón ahora queda un agujero al que da miedo asomarse. Y cuando cae la noche se abre, empieza a sangrar, los bordes vuelven a arder ensanchándose más y más. Todo esto solo lo causaste tú, y por eso me da miedo volver a confiar en alguien; tú tienes la culpa, me has echo insegura. ¿Y si vuelven ha hacerme daño? No quiero parecer un maldito queso, lleno de agujeros. Un día me partiré. Por ahora intento ni gritar cuando las punzadas empiezas a inyectarme queroseno, pero siempre amanezco acurrucada, presionando con fuerza mis manos contra ese abismo de cicatrices.
Me da miedo que vuelvas a aparecer, o que tanto desgarre la herida que acabe cayéndome a pedazos. Me da miedo que aparezcas con otro nombre y otro rostro, pero que sigas siendo tu, y vengas a terminar con lo que un día empezaste; que vengas a terminar con mi dolor. Con mi vida.





Trabajos, 2ºE.

Actividad 1

Una vida llena de sobresaltos

Un día cualquiera, un señor llamado Domingo Valencia asistió a un acto relacionado con la memoria histórica de la isla de Gran Canaria. Se trataba de una manifestación frente los juzgados de Granadera Canaria y, por su pasado comunista, quería y necesitaba estar presente en la nombrada protesta.

Lo recogieron en su casa en un lujoso Audi de color rojo, vehículo al que no se había montando anteriormente. Tras el acto, comentó con varias personas sus vivencias políticas de cuando era joven, además de sus gustos personales y actividades que realiza cada día. Le gusta el fútbol y ver documentales de animales en la televisión, en especial de distintas especies de delfines. También, le agrada leer, pasear por el pueblo y estar con su familia.

Se trata de un señor que ha vivido situaciones de todo tipo en sus 92 años de edad. Trabajador, familiar e inteligente; con una mentalidad abierta y progresista, que le ha convertido en una persona defensora de sus derechos durante toda su vida.

 

Actividad 2

Caminando por la

Infancia

Redescubrió

El vuelo

Naciente e

Insaciable del

Atardecer

 

Acosta Santana, Cirenia.